En 1960, Eugène Claudius-Petit y el comité parroquial encargaron una iglesia a Le Corbusier para el barrio de Firminy-Vert. El arquitecto trabajó en la elaboración de los planos, con la asistencia de José Oubrerie y de José Luis Miquel, hasta el 1965. Tres años después de fallecido el arquitecto, fue creada la asociación “Le Corbusier para la iglesia de Firminy-Vert” para recoger los fondos necesarios a su realización.
El año 1970 se colocó la primera piedra pero las obras sólo se iniciaron en 1973, para interrumpirse definitivamente en 1978. Las partes construidas (actual Centro de Interpretación) fueron declaradas Monumento Histórico en 1996. Sólo a partir de los años 2000 se decidió terminar la construcción de la iglesia. La financiación la asegura en gran medida la comunidad de la aglomeración, Saint-Étienne Metropole, que declaró en el año 2002 el interés comunitario para terminar la construcción del monumento.
Las obras, terminadas en noviembre de 2006, fueron dirigidas por José Oubrerie, siguiendo el proyecto original. Trabajó con la asistencia de Aline Duverger, Yves Perret, Romain Chazalon y de Jean-François Grange-Chavanis, Arquitecto Jefe de Monumentos Históricos de Francia. Las obras fueron realizadas con técnicas y materiales modernos.
El edificio se presenta bajo la forma de un construcción de base cuadrada, de 25,50 metros de lado, que se despliega en un cono troncado que culmina a 33 metros de altura.
El casco, fabricado con hormigón armado autofijante, recoge la nave. Está engalanada hacia el Este de la constelación de Orión. Alrededor del edificio “se despliega” el sistema de recuperaciones de aguas pluviales: Cubre con aberturas horizontales que siguen el movimiento en espiral del suelo en el interior de la nave. Los 3 “cañones de luz” instalados en la techumbre y en la fachada Oeste constituyen un dispositivo específico de la arquitectura de Le Corbusier.
La iglesia Saint-Pierre de Firminy-Vert es un edificio doble: Un zócalo ampliamente abierto a la luz, que quiere dar ligereza al edificio, opuesto al casco de hormigón macizo.
Le Corbusier destinaba la parte baja a las actividades parroquiales (reuniones, catequesis) así como a la instalación del párroco. Actualmente es un Centro de Interpretación dedicado a la obra de Le Corbusier.
La parte alta estaba totalmente ocupada por la nave, con dos capillas: una prevista para los días de semana con el altar secundario (al entrar, a la izquierda), y otra para las celebraciones de los domingos, con el altar mayor. Este último enlaza con el suelo mediante un pilar blanco, independiente de la estructura del edificio.